- ¿A vos te parece que pongan una nota actitudinal, a un paso de estar en la universidad? - le preguntó a su madre, indignada.
- Jaja...¿y eso?
- No sé, una de las ideas boludas del pedagogo, que no tiene otra cosa que hacer, yo no entiendo, te imaginás que en la facultad te revisen si tenés la carpeta completa y esas boludeces...- Magui se enojaba cada vez más, estaba hecha una fiera.
- Bueno Magui, pero...- trataba de intermediar su madre.
- Pero nada, nos tienen que preparar para hacer la nuestra y preocuparnos solos, porque eso es lo que vamos a tener que hacer el año que viene - seguía argumentando.
- Si bueno, la verdad que tenés razón
- Obvio que tengo razón, además que le pongan esta nota a los de 1ero todavía, a los de 2do vaya y pase...pero ¿a los de 5to?- seguía embalandose - Yo tengo que hacer algo.
- ¿Y qué vas a hacer?
- No sé, quiero quejarme de alguna forma, algo intelectual.
Magui buscó la forma, y la oportunidad, y ésta se presentó. Ella junto con otros chicos de 5to y el profesor de literatura, tenían una revista estudiantil La Tribuna, que se publicaba por trimestres en una página web. Era una de esas cosas que participaban los que tenían ganas, y se reunían periódicamente con el profesor en un aula vacía que había entre 5A y 5B...en horario de clase porsupuesto, y esto era quizá lo que más les interesaba a todos.
- ¡Ya sé! - dijo Magui exaltada - voy a hacer un soneto.
- ¿Un soneto?
- Si, como los de Sor Juana.
- Pero, ¿eso no es muy difícil? vas a tener que escribir en decasílabo, ...y tiene que rimar, ...y tiene un montón de reglas.
- Si, pero no me importa, son la forma más perfecta de escribir poemas.
- Ay...Magui, tenés cada idea, y a parte ¿qué vas a hacer con un soneto?
- Se lo mando al profe de literatura para que lo publique en la revista.
Pero las cosas no serían tan fáciles...
lunes, 7 de septiembre de 2009
jueves, 3 de septiembre de 2009
Magui y la nota actitudinal
El licenciado en pedagogía del colegio entró en la clase de 5to año y esbozo la decisión que habían tomado de agregar en todos los trimestres y para todas las materias una nota "actitudinal", o vulgarmente podríamos decir que era una nota de concepto que agregarían los profesores de cada alumno.
Magui, desde el principio estuvo en desacuerdo...
Magui, desde el principio estuvo en desacuerdo...
lunes, 24 de agosto de 2009
Magui y Camila
El vale para almorzar en el colegio salía unos $5, pero Magui pensó que podía ahorrar un poco de dinero si iba a almorzar al Mc Donald´s de Plaza Barrientos, que quedaba a unas 3 cuadras, o al bodegón de al lado "lo de Tito" donde hacían unos sandwiches de milanesa increíbles, por solo $1. A Magui le daba un poco de vergüenza que la vieran en lugares como ese, asi que habitualmente esperaba a que se fueran todos para poder ir a comer.
Entre esas idas y venidas empezó a charlar más con Camila, una chica de ojos grandes celestes, pecas, morocha, y de estatura más bien baja, quien vivía a unas 8 cuadras del colegio, pero el Mc estaba en el camino asi que se acompañaban mutuamente.
Más adelante, cuando Camila no se iba a la casa, terminaban en el Mc Donald´s o en el Pizza Way, y entre charlas interminables fueron forjando cierta amistad.
Pero esto, sería solo en el almuerzo.
Entre esas idas y venidas empezó a charlar más con Camila, una chica de ojos grandes celestes, pecas, morocha, y de estatura más bien baja, quien vivía a unas 8 cuadras del colegio, pero el Mc estaba en el camino asi que se acompañaban mutuamente.
Más adelante, cuando Camila no se iba a la casa, terminaban en el Mc Donald´s o en el Pizza Way, y entre charlas interminables fueron forjando cierta amistad.
Pero esto, sería solo en el almuerzo.
domingo, 16 de agosto de 2009
¿Quién es...?
Atrás de Magui se sentaba Agustín. No tardaron en hacerse amigos, quizá por la insistencia de Magui de darse vuelta y comentarle algo, porque ella siempre tenía algo para decir, y él estaba cerca.
Agustín era alto, gordito, un ser sumamente extraño, acuariano y nerd por naturaleza, y con esto me refiero a que estudiaba japonés para poder leer las tarjetas de los dibujitos Anime.
- Y Magui, ¿quien te parece el chico más feo del curso? - preguntó Agustín
- Ehh.. -
Vos, pero no puedo decirte eso, es muy cruel - pensó Magui
- Yo, ¿verdad Magui?
- No Agus, nada que ver, el más feo del curso me parece...- Magui miró a su alrededor -..Alejo.
- ¿Y vos Agustín? ¿quien te parece la chica más fea?
- Vos Magui - contestó Agustín sin anestesia.
Claro, esto fue en primer año, y a Magui el tiempo le haría justicia.
Agustín era alto, gordito, un ser sumamente extraño, acuariano y nerd por naturaleza, y con esto me refiero a que estudiaba japonés para poder leer las tarjetas de los dibujitos Anime.
- Y Magui, ¿quien te parece el chico más feo del curso? - preguntó Agustín
- Ehh.. -
Vos, pero no puedo decirte eso, es muy cruel - pensó Magui
- Yo, ¿verdad Magui?
- No Agus, nada que ver, el más feo del curso me parece...- Magui miró a su alrededor -..Alejo.
- ¿Y vos Agustín? ¿quien te parece la chica más fea?
- Vos Magui - contestó Agustín sin anestesia.
Claro, esto fue en primer año, y a Magui el tiempo le haría justicia.
martes, 11 de agosto de 2009
Zapato volador
En 6to grado, creo, Magui y sus amigas inventaron un juego en el recreo, la idea era saber quien podía tirar el zapato más lejos, en el patio, para lo cual dejaban el zapato desatado para que estuviera flojo, y lanzaban su mejor patada voladora. El de Magui terminó en el techo del salón de música.
Cinco años después la historia se repetiría, aunque esta vez no sería el mismo zapato, y fue en un lugar cerrado, y trizó todo el vidrio del laboratorio de química, que no se rompió porque estaba sostenido por algún afiche de papel madera que había del otro lado.
Cinco años después la historia se repetiría, aunque esta vez no sería el mismo zapato, y fue en un lugar cerrado, y trizó todo el vidrio del laboratorio de química, que no se rompió porque estaba sostenido por algún afiche de papel madera que había del otro lado.
domingo, 9 de agosto de 2009
Tuto..qué?
Carlos, el profesor de historia, un personaje serio, amable, pelado, y sobretodo buena gente, quien tenía sus propios métodos para tomar lecciones orales "al azar", le tocaría ese año y solo a veces dejar el antifaz de profesor y ponerse el de tutor de "PRIMERO A".
¿Qué es un tutor exactamente?
Bueno, podría decirse que es un especie de "padrino" del curso, con quien podían hablar en las "horas de tutoría", en especial, muy utilizadas para zafar de alguna clase, era muy conveniente, como un consejero, un psicólogo barato con quien charlar, problemas personales y hasta sesiones grupales.
En alguna de esas sesiones grupales de Tutoría, que tocaban en alguna hora de historia 1 vez al mes, o cuando al profesor se le diera la gana:
- ¿Y ustedes que piensan del curso y sus compañeros?
- Yo, la verdad pienso qué son todos unos falsos - tiró la bomba Germán, el quilombero de la clase.
- ¿Todos? - preguntó el profe, tratando de calmar las aguas.
A todo esto, Magui se preguntaba que habría hecho ella para que este personaje de alto ego y poca estatura creyera que ella era "falsa", sobre todo que en esa época que te dijeran eso era peor que te dijeran que eras puta.
- Bueno, supongo que no todos - meditó Germán en voz alta. - En realidad quise decir, todas las mujeres del curso son falsas.
Magui sintió que le clavaban una daga, y confusa trataba de revisar sus acciones pasadas.
- ¿Todas las mujeres?¿No hay ninguna que se salve? - seguía intermediando el tutor.
- Bueno...Amanda es buena mina. - soltó Germán, sacandola de la bolsa en que había metido a todo el género femenino de ese curso.
- Y...Magui no hace nada, no le hace mal a nadie - sentenció.
Magui abrió los ojos y por un momento se sintió aliviada.
- A ver, usted está diciendo que Magui ¿es una planta? - preguntó Carlos, el tutor.
- Si, supongo.
No sé cual era peor.
¿Qué es un tutor exactamente?
Bueno, podría decirse que es un especie de "padrino" del curso, con quien podían hablar en las "horas de tutoría", en especial, muy utilizadas para zafar de alguna clase, era muy conveniente, como un consejero, un psicólogo barato con quien charlar, problemas personales y hasta sesiones grupales.
En alguna de esas sesiones grupales de Tutoría, que tocaban en alguna hora de historia 1 vez al mes, o cuando al profesor se le diera la gana:
- ¿Y ustedes que piensan del curso y sus compañeros?
- Yo, la verdad pienso qué son todos unos falsos - tiró la bomba Germán, el quilombero de la clase.
- ¿Todos? - preguntó el profe, tratando de calmar las aguas.
A todo esto, Magui se preguntaba que habría hecho ella para que este personaje de alto ego y poca estatura creyera que ella era "falsa", sobre todo que en esa época que te dijeran eso era peor que te dijeran que eras puta.
- Bueno, supongo que no todos - meditó Germán en voz alta. - En realidad quise decir, todas las mujeres del curso son falsas.
Magui sintió que le clavaban una daga, y confusa trataba de revisar sus acciones pasadas.
- ¿Todas las mujeres?¿No hay ninguna que se salve? - seguía intermediando el tutor.
- Bueno...Amanda es buena mina. - soltó Germán, sacandola de la bolsa en que había metido a todo el género femenino de ese curso.
- Y...Magui no hace nada, no le hace mal a nadie - sentenció.
Magui abrió los ojos y por un momento se sintió aliviada.
- A ver, usted está diciendo que Magui ¿es una planta? - preguntó Carlos, el tutor.
- Si, supongo.
No sé cual era peor.
jueves, 6 de agosto de 2009
Señorita
A la tarde, después de la agotadora doble escolaridad, Magui volvió a su casa y terminó de dar su gran salto hacia la madurez, la casa estaba vacía asi que tuvo que arreglarselas sola, en eso llegó su hermano:
- ¡Hola Magui! hermanita, ¿como te fue en tu primer día en el colegio? - le dijo boludeandola un poco.
- Bien, Martín - contestó mientras se acercaba caminando por el pasillo para saludarlo.
- Y...¿fuiste a comprar pan para hacer las tostadas? - era todo lo que a él le preocupaba.
- No Martín, estuve muy ocupada haciendome señorita - contestó ella sobrandolo.
- ¿Qué? - Martín no tenía ni idea a lo que se refería - ¿tenés un flaco escondido en tu habitación?
- ¡No boludo me indispuse!...¿quien te pensás que soy?
Ese día Magui estaba entre confundida y contenta, se sentía mayor y orgullosa, sin saber claro todavía todo lo que aquello realmente significaba y los problemas que ocasionaría más adelante. Martín, en cambio, no sé que andaría pensando, se vé que las revistas porno le habrían consumido el cerebro, Magui era super tímida por esos días, y más con los hombres, sobretodo que venía de un primario en que eran solo mujeres.
- ¡Hola Magui! hermanita, ¿como te fue en tu primer día en el colegio? - le dijo boludeandola un poco.
- Bien, Martín - contestó mientras se acercaba caminando por el pasillo para saludarlo.
- Y...¿fuiste a comprar pan para hacer las tostadas? - era todo lo que a él le preocupaba.
- No Martín, estuve muy ocupada haciendome señorita - contestó ella sobrandolo.
- ¿Qué? - Martín no tenía ni idea a lo que se refería - ¿tenés un flaco escondido en tu habitación?
- ¡No boludo me indispuse!...¿quien te pensás que soy?
Ese día Magui estaba entre confundida y contenta, se sentía mayor y orgullosa, sin saber claro todavía todo lo que aquello realmente significaba y los problemas que ocasionaría más adelante. Martín, en cambio, no sé que andaría pensando, se vé que las revistas porno le habrían consumido el cerebro, Magui era super tímida por esos días, y más con los hombres, sobretodo que venía de un primario en que eran solo mujeres.
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